Petit Vignemale "Espolón Norte"

Si miras la pared norte del Petit Vignemale y la comparas con la inmensidad del espectáculo que  se muestra a su derecha, parece una muralla de juguete.

Pero las apariencias engañan y cabalgar su espolón no es tan corto como aparenta, casi 500 metros de pared nos separan de la cima.          ¡¡¡Vamos a por ella!!!

Un glaciar que se desangra
Un glaciar que se desangra

 

Salimos por la tarde del Pont d'Espagne hacia el circo de Oulettes.

La subida sigue el curso del río, que nos lleva entre bosques, cascadas, prados y meandros, camino de uno de los lugares más bellos del Pirineo.

 

Mientras vamos ascendiendo las nubes nos tapan el paisaje, pero la previsión meteorológica es halagüeña. Mañana sol, y buen tiempo.

 

Llegamos a nuestro destino con los últimos rayos de sol, y el poco tiempo que nos queda de luz lo utilizamos en buscar un rincón agradable donde dormir.

 

 

 

A la mañana siguiente encaminamos nuestros pasos por el sendero que sube hacia el refugio de Baisellance, tendremos que llegar casi hasta el collado para encontrar el acceso más cómodo al comienzo de la vía. Luego atravesamos el glaciar y sin darnos cuenta estamos con la cabeza entre la roca y el hielo, asomados a la rimaya.

 

Durante el ascenso un gran serac se desprende del glaciar, en la foto se puede ver la avalancha de hielo blanco que se formó tras el desprendimiento.

 

Pobres glaciares pirenaicos, tienen los días contados.

Primera reunión preparada. ¿Saltamos la rimaya?
Primera reunión preparada. ¿Saltamos la rimaya?

 

Nuestro plan es ambicioso, queremos escalar el espolón y continuar por la arista que une el Petit Vignemale con la punta Chausenque.

 

La idea es subir lo máximo que nos deje el día y pararnos a dormir donde caigamos. Así, al día siguiente podríamos coronar la cima del Vignemale y bajar por el enorme glaciar de su cara sur.

 

Para hacer esto cómodamente las mochilas que hay que arrastrar por la pared son bastante más pesadas de lo que sueles llevar a la espalda en una escalada.

Ropa de abrigo, material de vivac, agua, comida, crampones, piolet...

 

Pero como dice el refrán, carga con gusto no pesa.

 

 

 

 

 

 

La escalada es un disfrute y el paisaje que te envuelve es sobrecogedor, disfrutamos cada largo de cuerda, aunque el peso de las mochilas y el ser una cordada de tres nos ralentiza.


Los seracs del Petit Vignemale
Los seracs del Petit Vignemale

 

En medio de la ruta, llegamos a la punta de un gendarme que sobresale de la pared. Cuando pasamos por la brecha que forma con está, nos encontramos encima del glaciar del Petit Vignemale, que cae en picado para fundirse con el resto de la masa de hielo.

 

El ambiente es sobrecogedor, las grietas y seracs inclinados son mucho mayores de lo que parecen desde el valle, tras ellos, las paredes y aristas del resto de puntas del macizo, nos hacen soñar con futuras aventuras.

 

Pero no podemos darnos el lujo de contemplar mucho rato el panorama, ya que todavía nos queda mucha pared por recorrer antes de llegar a la cima.

La vía sigue por una estrecha chimenea que hace sufrir la tela de nuestras mochilas.  

Pronto comienza a ensancharse... ¡¡¡Empieza la arista!!!


Para cuando llegamos a la cima, vemos con tristeza que nos ha costado más tiempo del esperado acabar la primera parte del plan, así que en vez de continuar la arista, decidimos preparar el vivac.

Nuestra segunda parte del plan.
Nuestra segunda parte del plan.
Contentos, cansados, hambrientos.
Contentos, cansados, hambrientos.

Un mar de nubes nos envuelve, de él, afloran como islas las cimas de las grandes montañas pirenaicas.

Seguro que las reconoces
Seguro que las reconoces
La vida gana terreno a las rocas.
La vida gana terreno a las rocas.

 

A la mañana siguiente, viendo que si nos animábamos a continuar con nuestro plan íbamos a llegar a casa demasiado tarde, optamos por volver tranquilamente.

 

Así, aprovechamos para bañarnos y disfrutar del valle tanto como disfrutamos de las cumbres.

 

¿Para cuando la siguiente?

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Escalada en Panticosa

Estaba emocionado, ya teníamos todo planificado y solo faltaba hacer las mochilas y salir al Pirineo en busca de unos días de escalada y aventuras, pero justo antes de partir recibo la triste llamada de mi compi, diciendo que no va a poder venir.

Mi ansia escaladora estaba desbordada, no sabía que hacer, hasta que recordé el gran trabajo que los Sendero Limite habían estado haciendo en las paredes de Panticosa. Después de bucear por la red, mi plan se había definido y volvía a estar emocionado.

¡¡¡PORQUE MÁS VALE SOLO, QUE QUEDARME EN CASA!!!

 

La idea, sin ser demasiado ambiciosa, tenía los ingredientes necesarios para saciar mi sed de montaña.

Empezaría la escalada en la vía del Nano, justo detrás de la Casa de Piedra, para continuar por el espolón del Rebollon y de ahí salir caminando por el GR que sube a los lagos de bachimaña.

En el camino tendría la opción de escalar la arista Mogli, que se encuentra en los llanos de Bozuelo, para terminar la jornada subiendo entre cascadas por el espolón del Pino y llegar así al refugio de Bachimaña.

Cargado con el material de vivac y la comida, y como tenía que escalar las vías dos veces cada largo, al final resultó ser una jornada intensa , que me dejo bien cansado. En el blog de Sendero Límite describen muy bien el plan.

 

Al día siguiente escalaría la vía de las Placas, frente al refugio, y la arista Edu, que sube a la afilada aguja de Bachimaña. La meteo no acompaño y no culmine mi objetivo, pero la sonrisa que desplegaba mientras bajaba con mi mochilon hacía Panticosa iluminaba más que el sol del mediodía.

Aquí os dejo mi historia.

Gracias al agua la roca estaba así de negra y brillante
Gracias al agua la roca estaba así de negra y brillante

 

 Cuando llegue a los Baños de Panticosa se desato la tormenta, y aunque dormí plácidamente en la furgo, la lluvia no ceso en toda la noche encontrándome por la mañana las paredes chorreando agua. Pero como el granito es mas adherente que una sartén vieja, me decidí a comenzar la escalada, con la esperanza de que fuera secando enseguida.

Así fue, y aunque acabe empapado, para cuando termine la primera vía ya estaba todo bien seco.

 

 

Después de acabar la vía del Nano, unos hitos te guían hacía el espolón del Rebollon, ver croquis.

 

Poco a poco fui realizando los largos, aprovechando la longitud de la cuerda al máximo y a mediodía acababa con esta segunda vía. Aunque el calor y la falta de entrenamiento iban haciendo mella, el plan estaba saliendo bien y esta era mi cara al comenzar el descenso a pie hacia el GR.

 

Al atravesar los llanos de Bozuelo, si miras a la izquierda se ve la arista Mogli, tenía pinta de ser una bonita escalada, pero si me metía en ella estaba seguro de no llegar a Bachimaña, y aún sin meterme, las nubes negras que comenzaban a asomar me hacían imaginarme bajando empapado hacía el balneario.

Aquí os dejo un enlace al croquis de la vía

 

La pared de la cascada es el último escollo para llegar al refugio de Bachimaña. Si subes caminando, a su izquierda se encuentra la cuesta del fraile, donde gracias a un puñado de eses y unos litros de sudor puedes llegar al refugio.

Si tu opción es escalar, en la pared encontrarás varías vías. Entre ellas se encuentra el espolón del Pino. Vía fácilmente reconocible, por lo de espolón, y por el pino.

Podéis ver el croquis aquí.

 

Cuando llegué a la base de la pared, las dudas me asaltaban, ¿que hago, me animo?¿tendré que bajarme a mitad calado e incomodo?¿tendré que acabar la vía calado e incomodo?...

Como al final estar calado e incomodo es solo cosa de un rato decidí animarme, y aunque el cielo rugió y amenazo,  la lluvia esperada nunca llegó.

 

Y no solo eso, sino que además se notó que ya había hecho el rodaje en las vías de la mañana, con lo que acorte el horario previsto y para las ocho de la tarde ya estaba tomando una cerveza en el refugio de los ibones de Bachimaña.

 

La pena es que ese placentero momento fue efímero, ya que tenía tanta sed que la cerveza me duro dos tragos.

 

Luego, ya instalado en mi refugio particular, bastante más cochambroso y sucio que el nuevo, pero muy acogedor, tuve tiempo de observar mis objetivos de mañana.

 

En la pared que se muestra enfrente del refugio, conocida como palestras de Bachimaña, hay abiertas un par de vías, la vía de las Placas era la opción que había elegido.

 

Y detrás, la esbelta aguja atraía mi mirada sin remisión, prometiendo una escalada con ambiente de alta montaña.

 

Pero las cosas no siempre salen como uno espera, y al despertar por la mañana la niebla lo cubría todo. Así que tuve que esperar hasta que mi primer objetivo empezó a mostrar su cara y rápidamente me lance al ataque.

 

Cuando llegue al largo duro de la vía, se sumo el cansancio del día anterior con el no haber calentado bien y me costo más rato y esfuerzo de la cuenta el superarlo.

En la foto podéis ver las placas que dan nombre a la vía.

Después de bajar y mientras volvía a subir el maldito largo, me reía de mi mismo viendo que lo que antes me había hecho pasar penurias ahora me parecía un juego de niños. Esta claro que lo más difícil de escalar es tener el coco tranquilo.

 

Al llegar a  la última reunión de la vía de las Placas, si mirabas abajo se veía este panorama.

 

 

 

 

 

Sin embargo si mirabas hacia arriba la cosa se ponía un poco más gris, exactamente así...

 

Esa mancha oscura que se ve entre la niebla se suponía que era la Aguja de Bachimaña, también se suponía que para el mediodía el tiempo iba a mejorar, así que me calcé las zapatillas y para arriba.

 

Si la nube desapareciera, se vería de frente el Espolón Edu, la vía que pensaba escalar. Ahí va un enlace al croquis.

 

 

Cuando llegó la hora que había fijado de límite para esperar, recogí todos mis bártulos y con pena comencé el descenso.

Mientras bajaba las nubes me hicieron un regalo, lo justo para sacar esta foto, menos es nada.

 

De vuelta en mi refugio tocó recoger el resto de trastos y cargarse la cada vez más pesada mochila a la espalda una vez más.

Me iba para abajo.

 

Conforme iba bajando el tiempo cambió como habían prometido, en la foto se ve al fondo la Aguja de Bachimaña con un bonito cielo azul de fondo.

 

No pude poner la guinda al pastel, pero por lo menos llegue a Panticosa a buena hora y pude darme un baño en las frías aguas pirenaicas, lo que me dejo como nuevo para afrontar lo más duro de todo, el regreso a casa.

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Pyripoly

Este invierno estuve en casa de mis padres buscando el viejo Monopoly, pero los años lo habían volatilizado, desaparecido sin dejar rastro.

Queríamos tener un juego más para esas tardes de mal tiempo, por eso, fue una pena no encontrarlo. Después surgió la inspiración y... 

Siguiendo la máxima "en internet está todo", encontré el tablero, el número de fichas, las instrucciones, los billetes y el valor de las calles.

No pude encontrar el contenido de las tarjetas de "Caja de comunidad" y "Suerte", pero una llamada a un amigo y esa misma tarde tenía unas fotos con todos los textos.

 

Ahora solo quedaba mutarlo todo, darle tres vueltas de tuerca y transformar el clásico Monopoly en, El Pyripoly.

 El objetivo del juego es conquistar el mayor número de cimas del Pirineo, en vez de comprar calles, casas y hoteles. Vas haciendo campamentos y refugios, compartiendo comida con el resto de jugadores y con un poco de suerte, podrás pasar a la historia como la persona que más ha escalado en Pirineos.


Vaya, que es similar al original, solo que cambiando de contexto el juego. Así es más divertido y no tiene ese trasfondo de capitalismo brutal que tan poco me gusta del Monopoly.

Se sale de Noáin, un pueblo al lado de Pamplona donde solemos quedar cuando vamos al monte.

 

La conquista comienza en el Saioa y acaba en el Aneto, ya que es la zona más cercana a mi casa, y es la que más suelo visitar.

 

Las estaciones, son de esquí.

Las compañías de luz y agua, son refugios.

En vez de cárcel, está el habitual control de policía en los alrededores de Jaca. Y el "parking gratuito" es un porche de iglesia, que representa ese sinfín de lugares curiosos donde sueles pasar la noche cuando vas a las montañas.

 

En el Monopoly también hay dos casillas de impuestos. En el Pyripoly, una de ellas es el gasto en federarse y si caes en la otra, es que has sido negligente y te toca pagar el rescate.

Por último están las casillas de "Suerte" y "Caja de Comunidad", cuando caes en ellas robas una tarjeta y su contenido puede beneficiarte o también perjudicarte.

Pensando que variables solía encontrar a la hora de conquistar el Pirineo, llegue a la conclusión de que las más importantes eran, la predicción del tiempo y la disponibilidad de l@s amig@s.

Por ello surgieron las casillas de "Meteo" y "Correo electrónico".

Este fue el momento más divertido del proceso, transformar las aburridas tarjetas del Monopoly para darles temática montañera. Incluso personalice varias de ellas, con anécdotas de nuestras aventuras.

Aquí podéis ver las cartas de monte, que realmente son los mapas de la zona. Si tienes el mapa de una montaña quiere decir que estas intentando escalarla, por lo que si algún otro jugador pasa por ahí, se encontrará contigo y tendrá que compartir su comida. Cuantas más comodidades le ofrezcas, más obligado se sentirá de compensarte, por lo que más comida te dará.

Y estos son los billetes, la representación en papel de la comida necesaria para atacar una cumbre.

La unidad de medida es la "barrita", pero cada color tiene un valor distinto de barritas y representan distintos alimentos.

Por último os voy a mostrar las fichas del juego y como queda recogido.

Espero que os haya gustado, ¿cuando jugamos?

Las fichas representan montañas del Pirineo ¿Reconoces alguna?
Las fichas representan montañas del Pirineo ¿Reconoces alguna?
Saioa, Llana del Bozo, Midi d'ossau y Palas.
Saioa, Llana del Bozo, Midi d'ossau y Palas.


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A mal tiempo...

Por fin se cumplió mi ilusión. Estos últimos años no nevaba en el pueblo, y mi sueño de salir de casa con los esquís puestos se veía truncado todos los inviernos. Pero este, una ola de frío llevó a cabo el milagro.


Venid de paseo conmigo.

Con estos calores...¡¡¡ A ver quien se resiste !!!

Desde mi ventana
Desde mi ventana
Esquís y perra en la puerta de casa...Todo lo necesario.
Esquís y perra en la puerta de casa...Todo lo necesario.
Los vecinos tambíen disfrutan la nieve
Los vecinos tambíen disfrutan la nieve
Rubia duda, ¿Me baño, no me baño? Finalmente se bañó.
Rubia duda, ¿Me baño, no me baño? Finalmente se bañó.
Seguimos deslizandonos
Seguimos deslizandonos

El bosque está brutal
El bosque está brutal
Porque a mal tiempo...
Porque a mal tiempo...





...buena cara

FIN
FIN
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Vaya marranada

Si, esto es una marranada, estamos llenando el planeta de mierda. Todos aportamos nuestra bolsa de basura al vertedero global en el que se está convirtiendo la tierra, pero eso sí, unos aportan más que otras.

 

Sin ir más lejos, tenemos el ejemplo del señor Jesús Herboso. Este simpático “personaje” ha sido el responsable de una de las mayores catástrofes ecológicas de Europa, un drama que no ha hecho más que comenzar, y habrá que ver como termina.

Él, sigue su vida feliz, sin represalia.

 

Pero no podemos culpar a un único desalmado de semejante disparate. Las instituciones, que parchean los problemas y se gastan la pasta en tonterías también tienen mucha culpa. Y como no la sociedad, que cierra los ojos ante los serios problemas de sus pueblos esperando a que el gobierno de turno, amparado por la Virgen de los Remedios, les arregle el percal.

 

La historia comienza así.

Sabiñánigo, año 1975.

Inquinosa -Diario Alto Aragon
Inquinosa -Diario Alto Aragon

A los pies del Pirineo Aragonés encontramos Sabiñánigo. Población grande y núcleo industrial por excelencia de la zona. En ella, el susodicho Sr. Herboso abre Inquinosa, fabrica destinada al procesamiento del lindano.

Este producto se utilizó unos años como pesticida e insecticida, llegando a utilizarse como tratamiento contra los piojos en los humanos. En la actualidad, es un producto prohibido.

De la materia prima utilizada para su fabricación, el 15% acababa siendo producto, el otro 85% eran residuos en forma de lodos, altamente contaminantes. Los primeros años de fabricación, los residuos desaparecían en camiones sin que hoy se sepa donde fueron a parar. Después, comenzaron a ser almacenados en dos vertederos distintos. Ambos vertederos y la fabrica, se encuentran sobre terreno muy permeable, y además cerca del río.

riogallego.blogspot.com
riogallego.blogspot.com

El pobrecito río Gállego, sufre ahora los estragos del lindano, extendiendo la contaminación por toda su cuenca y llegando incluso hasta Zaragoza. En Villanueva de Gállego, a 11km de Zaragoza, la cantidad de lindano medida en las aguas ha llegado a ser de 0,39mg/litro.

El agua apta para el consumo humano no debe superar los 0,0001mg/litro.

La diferencia es clara y la conclusión...EXPELUZNANTE.

Todos estos años, la antigua fabrica de Inquinosa, ha conservado en su interior toneladas de polvo blanco altamente tóxico y prácticamente indestructible, lindano.


Almacenado en sacos y bidones de cartón, sigue filtrándose al subsuelo y contaminando los acuíferos. Lo que hay dentro de la tierra no lo sabemos, lo de fuera, ronda las 140.000 TONELADAS.

Después de tantos años, nadie hace nada.

esmateria.com
esmateria.com

Miento, este pasado otoño, decidieron meter mano a uno de los vertederos, trasladando el residuo 200 metros, a un supuesto vertedero hermético.

Resultado, vertido directo al río y prohibición del consumo de agua.


La sombra del lindano es alargada, se ha encontrado contaminación en el Pirineo, en el Ibon de Sabocos.

Y me da en la nariz que no va a ser en el único.


Para saber un poco más.


Plataforma ciudadana Movimiento Lindano NO


El Escarabajo Verde (TVE) – Lindano Maldito


Blog Memoria de pez

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